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El C. Amigó, como en todos los inicios de cualquier proyecto, tenia unas instalaciones deficientes. Dos campos de tierra en los que los padres, todos unidos, colaboraron en su construcción, realizando tareas manuales de vallado, iluminación, etc. También había unos pequeños vestuarios.
Con el paso de los años se construyeron los vestuarios actuales (del 1 al 8) y el bar.
En en los últimos años del siglo XX el Club Amigó adquirió una dimensión deportiva muy importante, con un gran número de chavales que respaldaban el proyecto. En junio del año 2001 finalizamos la temporada de fútbol con el ascenso de nuestro equipo juvenil a la máxima categoría del fútbol español, a la División de Honor Juvenil. Esta y otras circunstancias hicieron que en el seno de la Junta Directiva, planeara una ilusión y un sueño por cumplir; mejorar las instalaciones y poder disponer de un campo de hierba artificial. Afortunadamente esa ilusión se hizo realidad. La tarea no fue fácil, dado que el presupuesto era elevado. Así que tuvimos que movernos deprisa y realizar diferentes gestiones a diferentes niveles y el proyecto de construcción pudo iniciarse a finales del mes de julio.
Tras la aprobación del proyecto por parte de los Padres Terciarios Capuchinos las obras se iniciaron. Además de la colocación del nuevo material para la superficie del campo, se llevaron otro tipo de obras para mejorar las infraestructuras. Se instaló un nuevo sistema de riego haciendo más sencillas esas tareas de regado y por último se colocó un nuevo sistema de iluminación mucho más eficaz que el anterior, al mismo tiempo que se aumentó la iluminación del campo de tierra.
Se construyeron diversas instalaciones para mejorar la atención a todos los niveles. Así pues y para que los árbitros pudieran desarrollar mejor sus tareas, se construyó un nuevo vestuario para ellos, alejado de la zona donde se ubica el público y con salida directa al terreno de juego. Un nuevo almacén donde guardar las diferentes prendas deportivas y otros enseres. También se creron las oficinas del club para que la Junta Directiva pudiese desarrollar su labor con comodidad y los entrenadores pudieran tener un espacio para sus reuniones, charlas, cursillos, etc.
Pasados unos años, nos lanzamos a la segunda aventura, construyendo unn segundo campo de hierba artificial, con lo que nos hemos convertido en uno de los clubs que mejores instalaciones tienen en Navarra.
Este segundo campo de hierba artificial, es de última generación y ha sido posible realizarlo gracias a las subvenciones de las diferentes administraciones y sobre todo, gracias al esfuerzo inversor de nuestros patrocinadores, sin los que no podríamos hacer frente a las inversiones tan fuertes por la que hemos apostado, sin dejar de lado al Colegio, quien ha puesto de manifiesto su voluntad y espíritu de colaboración permanente y el ánimo en su desarrollo.
En las diferentes vallas de los campos se puede ver los patrocinadores que hacen que vuestros hijos puedan entrenar, jugar y formarse en unas instalaciones envidiables y modélicas en Navarra. |





